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La estimulación temprana

El ser humano desde su nacimiento cuenta con una serie de posibilidades de desarrollo integral que podrá lograr en la medida que reciba la estimulación necesaria de su familia, de su centro infantil y de la sociedad en general.

Los efectos positivos de la estimulación temprana en el desarrollo infantil son indiscutibles; una persona que está bien desarrollada física, mental, social y emocionalmente tendrá mejores oportunidades que una persona que no fue estimulada.

Esto quiere decir que si la familia no se involucra en buscar información y formación adecuada para ayudar en el desarrollo global de su bebé, resulta complejo pensar, ¿cómo se podría potenciar el desarrollo y aprendizaje infantil?; por ello es fundamental considerar la capacitación de las familias, en el proceso de estimulación temprana, a fin de mejorar la calidad de vida de los bebés.

La estimulación temprana es muy importante para el desarrollo neurológico de los bebés, como el alimento lo es para su desarrollo físico. Teniendo como objetivo fundamental desarrollar y sobre todo potenciar las funciones cerebrales del bebé mediante juegos y ejercicios repetitivos, tanto a nivel intelectual, físico como afectivo.

El crecimiento del cerebro depende de los estímulos que recibe ya que las capacidades no se van adquiriendo simplemente con el paso del tiempo. El cerebro necesitará recibir información para desarrollar las áreas de inteligencia, las cuales le permitirán ir aprendiendo a sobrevivir en un mundo totalmente desconocido para él.

Hoy en día sabemos que los bebés, cuando nacen, vienen con un gran potencial y que está en las manos de los padres y de los profesionales involucrados en el proceso de aprendizaje y desarrollo, el saber aprovechar estas oportunidades durante el proceso de maduración del bebé, por eso debemos estimularlos adecuadamente todos los días, para que este potencial se desarrolle al máximo de la forma más adecuada y satisfactoria, siendo el juego el mejor medio para estimularlo.

 

¿QUÉ ES LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA?

La estimulación temprana es un conjunto de actividades y/o acciones, que se le proporciona al niño en sus primeros años de vida, dándole así las experiencias que necesitan para el desarrollo máximo de sus potenciales físicos, mentales, emocionales y sociales. Estas actividades de estimulación tienen su base en el conocimiento de pautas de desarrollo que siguen los niños; por ello deben ser aplicados de acuerdo a la edad en meses del niño y a su grado de desarrollo y así evitar forzarlos.

Es importante tener en cuenta que cada niño es único y diferente, por lo que los padres lo deben de tener en cuenta a la hora de estimularle. Los niños deben vivir libremente esta experiencia y no como una obligación, jamás se debe forzar al niño a que haga alguna actividad para lo que no está preparado, ni suficientemente estimulado , el niño debe sentirse libre y motivado, generando así el incremento de su autoestima y ello facilitará un mejor aprendizaje.

Así mismo es importante mencionar, que los padres deben respetar el desarrollo individual de sus hijos, porque sólo así se evitará que se sientan comparados y presionados, consecuentemente, en este proceso de estimulación los padres también aprenderán y crecerán juntamente con sus niños.

Es por ello que la estimulación temprana es un conjunto de ejercicios, juegos y actividades, que se brindan al niño de manera repetitiva, sistemática y secuencial, con la finalidad de reforzar las áreas neuronales de los niños y así poder potenciar su desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional. Además la estimulación también potenciará el desarrollo individual de cada niño, sus capacidades y su predisposición con respecto a su entorno.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA?

La infancia se considera como el momento del desarrollo más significativo en la formación de las personas, aquí se establecen las bases fisiológicas de las funciones cerebrales, que determinarán su capacidad de aprendizaje. El cerebro se triplica en los dos primeros años de vida alcanzando el 80% de peso del cerebro adulto. El sistema nervioso central del niño, que al nacer es muy inmaduro, alcanza su plena madurez, entre los 5 a los 7 años de edad.

El desarrollo de la inteligencia comienza desde el primer día de vida, y es necesario alimentarla con estimulación a diario desde ese mismo momento. Toda estimulación que reciba el niño en los primeros años de vida le servirán de base para más adelante. Es decir; que las posibilidades de desarrollo de potenciales a partir de los 7 años son muy escasas, a los 18 meses son mayores y en menores de 6 meses son ilimitadas, por lo tanto; una persona a los 15 o a los 20 años, aprende nuevas casas, nuevas habilidades, pero las aprende utilizando conexiones que ya fueron establecidas. Y esto es muy importante, porque aquello que no se ha constituido en los primeros años de vida va a ser más difícil de lograr.

 

Lupe Tavera

Psicóloga

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