Adolescència

La transmisión de la Fe en la familia (II)

Merece una especial atención la etapa de la adolescencia de los hijos. Se trata de un periodo crítico, caracterizado por una inestabilidad emocional, que viene acentuado por un fuerte sentimiento de independencia y de rechazo preventivo a todo lo que venga impuesto desde fuera. No es por tanto un momento idóneo para sermones y reprimendas. Por otra parte, si lo es para asumir valores, ilusionarse con ideales nobles y para empezar a comprometerse en algunas decisiones. En relación a la fe, durante esta etapa es importante todo lo que tenga que ver con la educación de la libertad. Dios hizo al hombre libre, capaz de amar, pero también con la posibilidad de odiar. La fe es un don de Dios, pero exige del hombre una respuesta libre de su voluntad.
Estas consideraciones aconsejan que los padres con hijos adolescentes adopten con ellos una exigencia amable, alejada de imposiciones en el terreno espiritual. Que hagan atractiva la práctica cristiana, resaltando más la excelencia y la belleza de las virtudes que el cumplimiento de los preceptos. Que les presenten la lucha ascética con espíritu deportivo, sabiendo que unas veces se gana y otras se pierde, pero con la idea clara de que siempre se puede comenzar de nuevo. Que les ayuden a descubrir que el amor a Dios no se apoya en el sentimiento —que tan pronto aparece como desaparece-sino en la voluntad de querer. Que este amor puede manifestarse día a día con actos concretos del quehacer ordinario.

 Desde otra perspectiva y en relación con la libertad, los padres han de procurar despojarse de un leguaje autoritario al tratar de cuestiones que de suyo son opinables, empezando por desterrar el calificativo de “católicas” a sus opiniones. Han de formar a los hijos en el respeto a todas las personas -sin distinción— aunque discrepen de sus ideas. Han de enseñarles también que, en materias temporales, cada cristiano, con responsabilidad personal, aporta su criterio dentro de los márgenes que indica el Magisterio de la Iglesia; siendo legítimo, y bueno, que haya pluralidad de propuestas a un mismo problema. A la vez, con frecuencia, en el ámbito familiar surgirán temas de actualidad, donde se entremezcla lo opinable con cuestiones que afectan al dogma o la moral cristiana, como es el caso de todo lo relativo al derecho a la vida, al matrimonio o a la familia. Éstas son oportunidades que los padres deben aprovechar para dar criterio a los hijos -sin atosigarles-, siempre que se vea oportuno.

Aurelio Villar
Orientador familiar
 

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